La industria automotriz argentina, de pasos pequeños pero concretos, reafirma su crecimiento. Un rubro muy lastimado hace unos meses y con políticas y medidas implementadas que alentaron la producción y el crecimiento. Y como suele pasar a fin de todos los meses, un análisis que resume los números y deja entre líneas avances, retrocesos y oportunidades de mejora.
El primer trimestre del 2025 para la industria automotriz argentina fue positivo. Números que detallaron la evolución en la producción de autos y el escalonado crecimiento de la industria del país, que hace unos meses era impensada. El levantamiento de normas y regulaciones posibilitó el interés de extranjeros que iniciaron una serie de importaciones hacia el territorio, entre ellos China.
La quita de aranceles e impuestos de lujo facilitó estos movimientos en el mercado automotriz, e incitó a nuevos fabricantes a implementar flotas de autos en el territorio. Modalidades híbridas y eléctricas, escasas en el país, comenzaron a desembarcar en los últimos días y la mayoría proviene de Asia, donde los fabricantes realizan una producción masiva
En la comparación interanual y sobre los primeros cuatro meses del año, los números son significativos en todos sus aspectos. Ninguno es negativo y todos concuerdan en una evolución general. Los especialistas remarcaron la pequeña recuperación en abril del 2024, cuando la situación de la industria automotriz argentina no era para nada alentadora.
La producción automotriz en abril 2025
El desglose arrojó una suba del 5.8% en la comparación interanual, un número que refleja el gran momento de la industria automotriz en Argentina, sobre todo si se tiene en cuenta que en el mismo mes pero de 2024, el contexto no era el más favorable.
45.479, las unidades producidas en abril del 2025. Con 18 días de jornada laboral, el promedio se basó en 2500 autos. La comparativa con marzo graficó un incremento del 9.4%, un porcentaje elevado. Y el número más impactante y que favorece el ritmo que viene llevando a cabo la industria es sobre los primeros cuatro meses del año, con un ascenso del 9.1%. En el desgranaje, el 2025 cerró los primeros cuatro meses del año con casi 160.000 autos producidos, contra los 146.000 autos fabricados en 2024.
Las ventas mayoristas siguen liderando el segmento por escándalo. Si una regla está más que fija en su camino y no tiene trabas es este nicho, con un aumento del 9.8% en relación con el mes pasado. Sobre todo, en la comparativa interanual, los números arrasan, con un incremento del 134%.
La venta de mayoristas alude a las comercializaciones que se desprenden de las concesionarias o fabricantes. La industria automotriz es tan grande que los segmentos, en países no tan evolucionados, representan una suma importante de ingresos.
Los especialistas también hicieron hincapié en las ventas en general, y aludieron mayores comercializaciones a “la baja de impuestos y la quita de aranceles”. El envión chino generó nueva gama de autos en el país, sobre todo electrificados y con versiones híbridas. Estos autos no son tan comunes en el país debido a que las políticas ambientales no están posicionadas de forma tal de acompañar ese proceso.
El financiamiento, que se desprende de los bancos o entidades que otorgan licencias económicas para facilitar el proceso, también evolucionó y se hizo presente en abril del 2025. El tema pendiente, así como sucedió el mes pasado, refiere a las exportaciones, una cuota pendiente.
Exportaciones
Menos autos fueron exportados en abril de 2025. Durante la comparativa con marzo, los números reflejaron pérdidas importantes. La salvedad estuvo marcada en la comparativa interanual, donde la suba es de 9.8%. Este porcentaje no es tan celebrado en la industria automotriz argentina debido a que hace un año, la crisis era diferente y más acentuada.
Con más de 80.000 unidades vendidas hacia el exterior, la relación interanual todavía sigue por debajo, con más del 2% en la baja. Con el 64%, Brasil es el principal socio de Argentina y quien alimenta los números en la exportación. Chile, Perú y Paraguay son los otros protagonistas que importan sus vehículos desde Argentina.
Sobre esta situación, voceros de la industria automotriz argentina han señalado que la baja se entiende por la menor demanda en otros países y el arrebatamiento de otros países en la competencia. El golpe de China en la industria ha alterado la mayoría de puntos en diferentes zonas, incluyendo América del Sur.
El contexto de Argentina es positivo. Puede tener impactos erráticos como el tema de las exportaciones, pero las líneas generales determinan un ascenso que se mantiene desde comienzo de año. Los números invitan a reconocer el trabajo y tratar de seguir por la misma línea. Enero, febrero, marzo y abril fueron estables. ¿El desafío? Mantenerlo en los demás meses.
