La industria automotriz ya cambió. Las nuevas medidas impuestas por el gobierno de turno a comienzos de año liberaron trabas arancelarias que dificultaban la entrada de empresas extranjeras que debían pagar un derecho de importación. Ante esta nueva tendencia, el cupo fue liberado, las solicitudes fueron completadas y a mitad de año se espera el arribo de nuevos modelos.
Este derecho de importación mencionado contemplaba los autos eléctricos o con modalidad híbrida, un terreno en el cuál Argentina pagó el precio ante la tendencia marcada de estos vehículos electrificados y que apuntan a reducir la contaminación global. Desde mediados de marzo hasta fines, las empresas extranjeras que anhelan comercializar en el país tuvieron que presentar una serie de requisitos de los autos a vender en el país.
Fabricantes como BYD, Geely y Chery son la novedad del mercado ante el dominio chino en este tipo de vehículos. Ford, Chevrolet, Alfa Romeo y Hyundai son conocedores del mercado argentino y aterrizarán con modelos propios de la gama híbrida o eléctrica.
Un auto 100% eléctrico es aquel que cuenta con un motor de la gama que se compone de baterías que almacenan la energía. Un auto híbrido combina el motor a combustión con baterías almacenadas, una dinámica más frecuente en la industria automotriz durante los últimos años.
El listado de requisitos
La quita de aranceles en Argentina tampoco propicia la entrada de cualquier fabricante. Las empresas extranjeras para incursionar en el mercado argentino tuvieron que completar una serie de requisitos que se ajustan a la política del país sudanericano. Una de ellas tiene que ver con el valor del vehículo, que no debe superar la cifra de 16.000 USD. La otra, y quizá la más significante, destaca que el vehículo debe ser electrificado, variante donde entra la modalidad híbrida. Y la última está asociada con el peso mínimo de 400 kilos y una autonomía superior a los 80 km.
Esta primera etapa señaló la primera licitación de solicitudes de empresas extranjeras y la segunda se hará en mayo. La certeza de esta primera parte es la presencia de marcas chinas que intentarán capitalizar ventas en Argentina. BYD, uno de los fabricantes chinos más destacados, ya cuenta con una fuerte presencia en Colombia y Brasil, con fábricas a disposición para operar.
La conclusión más exponente en esta primera parte del proceso resume la llegada de más de 33 mil unidades, con la mayoría de la gama híbridos y tan solo un puñado de 100% eléctricos. La tendencia es clara y concisa para la industria automotriz argentina: más autos híbridos y eléctricos, a bajo costo y en masa.
Fiat y Ford son las empresas que traerán varios modelos, superando la barrera de las 2000 unidades. Chevrolet está un escalón por debajo, en la zona de 600 unidades por fabricante. Y luego aparece Alfa Romeo, con 300 unidades. Todas estas empresas son conocedoras o estuvieron involucradas en la industria automotriz argentina. En esta nueva premisa, quienes entran en acción son los fabricantes chinos, que apostarán por Argentina.
Híbridos convencionales y enchufables
La principal diferencia entre uno y otro es que el convencional híbrido se regenera mediante el freno y el motor. El segundo, en cambio, debe conectarse bajo una fuente de electricidad, que suelen ser las estaciones de carga. De la primera gama llegarán nueve, donde figuran marcas como Chery con sus modelos “Tiggo”. En la sección de enchufables también predominan las marcas asiáticas . “BYD King” y “BYD Yuan” son algunos modelos.
En la sección de los autos 100% electrificados aparece BYD nuevamente como el máximo exponente. Una de las novedades es la llegada del modelo “BYD Seagull/Mini Dolphin”, que fue condecorado al mejor auto urbano del 2025. Este vehículo importará casi 700 unidades y también figura el “Geely EX30” o “BAIC EU5”.
Con el agregado de impuestos y autos al menor costo posible, los expertos en la industria automotriz argentina atribuyen un precio final de entre 25.000 y 35.000 dólares.. En definitiva, el contexto de la industria automotriz argentina cambió y ya la temática es diferente. Empresas que no deben pagar el derecho de importación y que presentaron la primera tanda de licitaciones para operar en el país.
Ante esta razón, se entiende la supremacía china. Marcas como BYD o Geely son protagonistas en otros países de Sudamérica y Argentina es otro mercado para tachar en el mapa y cumplir otro objetivo. La estrategia de los fabricantes chinos es producir de forma masiva y vender a precios bajos. Esta planificación generó interés a nivel mundial y obligó a Estados Unidos y Europa a replantearse el futuro.
En mayo, la segunda tanda seguramente recaerá sobre empresas chinas y más modelos de marcas instaladas hace años.
