La exigencia de Brasil en la industria con las emisiones

Industria

La industria automotriz, así como la mayoría de los rubros en el mundo, está pasando por una transición que abarca temas más que controversiales en la actualidad. La lucha por reducir la contaminación global está comandada por varios países y una de las herramientas para hacerlo es a través del transporte, en este caso los autos.

Muchos países, así como muchos procesos de fabricación y recursos están señalados por provocar toneladas de emisiones de carbono. Los autos, alimentados a combustión donde se combinan procesos químicos y la quema de combustibles fósiles, preocupan a toda la industria por su liberación de CO2 y otros gases.

Por eso, en la denominada transición se encuentra la electromovilidad, que se refiere a los autos eléctricos u los motores híbridos. Los coches 100% eléctricos son aquellos que almacenan en sus baterías la energía suficiente para impulsar el funcionamiento del auto. Por otro lado, los híbridos mezclan el motor a combustión con algunas baterías y parece ser la fusión perfecta.

Varios países han implementado en los últimos años distintos modelos de autos, tanto eléctricos como híbridos. Los fabricantes son aquellos que están inmersos en el combate, además de la “guerra” entre países por ver quién lidera los números en exportaciones y producciones, como el caso entre China y Europa, con las empresas de por medio.

Sin embargo, el país que no está en ninguno de estos dos continentes y viene haciendo un trabajo fino y regular es Brasil, el país sudamericano más exitoso en la industria automotriz hasta el momento. Con una Ley de Electromovilidad y políticas ambientales que se ajustan a la “Movilidad Verde”, las producciones en el país cada vez son más controladas en las emisiones de carbono.

¿Qué quiere decir esto? Brasil regula y pone la lupa en sus exportaciones y lo mide según las emisiones de carbono. Para el país es muy importante que en esta transición hacia los autos eléctricos, de a poco se vayan eliminando los autos a combustión y que provocan emisiones de CO2.

A continuación, en este artículo veremos la bajada de línea de Brasil, con normas eficientes y sencillas y el rol de Argentina, un territorio atrasado en la transición y sin rumbo en la electromovilidad.

¿Qué encontrarás en este artículo?
1 . Introducción
2 La bajada de línea de Brasil en la industria automotriz: normas claras y eficientes
3 El rol de Argentina, el territorio atrasado y sin rumbo en la transición energética

La bajada de línea de Brasil en la industria automotriz: normas claras y eficientes

Básicamente, lo que hace Brasil es trabajar en la industria automotriz teniendo en cuenta las leyes de electromovilidad y la Movilidad Verde. ¿Cómo lo hace? A medida que se elaboran los autos, se van eliminando los gases y los motores que impactan negativamente y fomenta el uso del etanol, un compuesto más favorable para el combustible.

Lo que realiza Brasil no es algo mágico, sino que hace un par de años ha endurecido su política automotriz en busca de beneficiar al medioambiente y reducir la contaminación global a través de los autos. El gobierno de turno ha implementado medidas para que los automóviles fabricados sean menos negativos y emitan gases muchos más escasos.

El ejemplo es claro y conciso: para 2025, Brasil le ha dicho a sus fabricantes que la producción pasará de 80 mg/km a 50, es decir una reducción de 30 emisiones menos de gases que en la fórmula es un paso muy grande, y a la vez muy enriquecedor en la línea que trabaja el país.

Es todo un desafío para los fabricantes, ya que deben modificar el esquema de producción y ser más cautelosos y cuidadosos con los autos híbridos y eléctricos. ¿Y Argentina? ¿Por qué el país vecino está tan atrasado?

El rol de Argentina, el territorio atrasado y sin rumbo en la transición energética

Argentina, a diferencia de Brasil y muchos países que están en la senda de la transición, no cuenta con una específica Ley de Electromovilidad, primera pauta errática del país. Y segundo, las políticas que rigen en su industria automotriz no están del todo alineadas con los autos eléctricos ni motores híbridos.

Es un círculo vicioso, porque esta pauta evita que haya inversiones extranjeras u fabricantes que aterricen en el país con estos modelos eléctricos e híbridos. Ante esta situación, una de las voces de los fabricantes de empresas extranjeras en Argentina dijo que si el país no tiene en cuenta las leyes y políticas, van a quedar relegados ante el mundo.

La cara de la moneda es muy diferente: de un lado Argentina, con una leve recuperación pero sin políticas claras ni definidas y del otro Brasil, conciso con sus recursos y con la idea de reducir lentamente las emisiones de carbono de los autos.

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